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ISBN: 9788426111821
Después de leer en los periódicos la noticia de un accidente aéreo en el Himalaya, Tintín tiene un sueño en el que su joven amigo Tchang está herido y medio enterrado en la nieve, pidiéndole ayuda. Al día siguiente, se entera por el periódico de que Tchang viajaba en el avión siniestrado y que no se han encontrado supervivientes. Sin embargo, Tintín está seguro de que su amigo está vivo y se dirige a Katmandú con el objetivo de organizar una expedición de rescate. Esta obra coincide con una época de grandes turbulencias en la vida de Hergé, y su creación constituyó para él una verdadera terapia, que le ayudó a salir adelante. Según el propio Hergé, en aquella época atravesaba una auténtica crisis vital: sufría sueños y pesadillas casi siempre blancos, nevados, que se repetían una y otra vez, hasta el punto de que el autor tuvo que acudir a un psiquiatra, quien le aconsejó que dejara aquel trabajo que no era capaz de terminar. Afortunadamente, Hergé no lo hizo. No solo terminó Tintín en el Tíbet, sino que, en opinión de muchos, es una de sus obras maestras. El color blanco también reina en casi toda la obra, pero ahora no es como una pesadilla, sino como una depuración. Aquí vemos a Tintín en su versión más humana, muy preocupado por su amigo desaparecido y que emprende un largo y peligroso viaje siguiendo un sueño en el que lo ha visto con vida. En esta obra, Hergé da rienda suelta a su fascinación por Oriente y por los fenómenos paranormales, sueños premonitorios, telepatías, levitación, etc. Hergé se documentó a fondo para realizar esta obra. Según él mismo informa, para la figura del yeti, tenía la lista de todas las personas dignas de crédito que lo habían visto, con una descripción muy precisa de su forma de vida y la fotografía de sus huellas. Hergé conoció al vencedor del Annapurna, Maurice Herzog, quien también había visto las huellas y se las describió, indicando que no eran las de ningún oso, sino las de algún bípedo que se detenía al pie de una montaña rocosa.
